¿Sabías que según los expertos un niño debe haber probado un alimento al menos diez veces antes de confirmar que no le gusta de verdad? Desde edades tempranas, los niños empiezan a tener sus preferencias en lo que a comidas se refiere, y tanto el pescado como las verduras suelen ser los alimentos más rechazados.

No debemos forzarlos a que coman, ya que ese rechazo se verá aumentado. El truco está en ofrecerles recetas novedosas y atractivas, para que ellos mismos se animen a probar nuevos platos.

Hoy nos centramos en las verduras, cuyo sabor amargo no gusta a los más pequeños de la casa. Los altos niveles de calcio presentes en las espinacas, la col o las acelgas hacen que estos alimentos verdes resulten amargos. Es recomendable comenzar a introducir verduras con sabores más agradables como el calabacín o el pimiento. Inclúyelas en salsas, preséntalas de forma divertida o haz de ellas el complemento a sus platos favoritos. Os proponemos dos recetas ricas y saludables a las que no se podrán resistir:

Tallarines de calabacín a la boloñesa

Ingredientes:

  • Calabacín
  • Tomate triturado
  • Ajo
  • Cebolla
  • Carne picada
  • Orégano, aceite y sal

Preparación:

Lavar el calabacín y cortar en forma de tallarines con ayuda de una mandolina, y cocer. En una sartén, rehogar el ajo y la cebolla, añadir la carne picada, para acabar con el tomate y el orégano. Para terminar, añade los tallarines a la carne.

Tortilla vegetal

Ingredientes:

  • Huevos
  • Leche
  • Patatas
  • Pimiento verde
  • Pimiento amarillo
  • Tomates
  • Cebolla
  • Queso rallado
  • Perejil, aceite y sal

Preparación:
Sofreír la cebolla, los pimientos y los tomates troceados, para después añadir las patatas en dados pequeños.

En un bol, batir los huevos y añadir la leche, el queso, el perejil y la sal, y mezclar bien. Agregar todas las verduras a la mezcla y verter en una sartén para hacer la tortilla.