La pandemia sanitaria del coronavirus ha tenido una serie de consecuencias inesperadas para los asiduos del deporte y la actividad física. Los meses de confinamiento han cambiado los planes de muchos de los que estaban acostumbrados a practicar ejercicio al aire libre. Bien es cierto que, en ocasiones, el interior de una vivienda se puede convertir en un excelente espacio para realizar actividades deportivas, pero no ofrece la misma comodidad y amplitud que los enclaves en el exterior. Además, los deportes de equipo como es el caso del fútbol y el baloncesto, también se han visto perjudicados por esta situación, ya que se han visto obligados a concluir la temporada antes de lo previsto.

La falta de ejercicio durante todo este tiempo ha provocado que muchos niños hayan visto disminuida su forma física al no poder practicar con total libertad su deporte favorito. Por ello, desde la Copa COVAP, hemos elaborado una lista de consejos para, ahora que la actividad al aire libre se ha reanudado en esta nueva normalidad, recuperar un estado físico óptimo y evitar lesiones. Gracias a estas recomendaciones conseguirás adquirir más fuerza y resistencia para afrontar actividades deportivas de intensidad moderada-alta.

Ejercicio con calma

Debemos evitar iniciar la actividad física de manera repentina o brusca. ¡Pon especial énfasis en el calentamiento o en sesiones iniciales más suaves! Si por ejemplo, antes tenías por rutina salir a correr y, tras el confinamiento y el verano llevas tiempo sin hacerlo, lo ideal es empezar por andar, para que el cuerpo vaya recobrando sensaciones. El objetivo es recurrir a actividades de bajo impacto y prolongarlas en el tiempo. Caminar durante una hora es una alternativa hasta que estemos preparados para comenzar a correr.

El calentamiento antes de practicar deporte es esencial para evitar lesiones y otros contratiempos

En cuanto al deporte en equipo, el calentamiento y los ejercicios de velocidad progresiva son dos formas de recuperar el fondo físico. Sin embargo, en este caso, son los entrenadores y monitores los responsables de evaluar la condición de cada jugador y exigirles en función de su estado.

Objetivos realistas y planificación

No hay que tener prisa, ya que pretender realizar el mismo volumen de esfuerzo de manera inmediata podría provocar lesiones. A veces, cuando el tiempo de inactividad se prolonga, podemos sufrir consecuencias derivadas de los malos hábitos, como ganar algo de peso o que los músculos no respondan como deberían, situaciones que afectan directamente al rendimiento. No hay que desesperarse por querer llegar cuanto antes a la forma física ideal que teníamos hace unos meses, siempre es más alentador marcarse metas que se puedan cumplir en un corto periodo de tiempo. En este sentido, lo recomendable es establecer ejercicios que no exijan un alto rendimiento o consuman mucha energía.

Hay que buscar un momento del día para llevar a cabo estas actividades, como andar, correr, ejercicios de velocidad progresiva y cambios de ritmo. La clave es la constancia y volver a adquirir el hábito de manera paulatina.

El descanso siempre es necesario

Para que el deporte sea fructífero y satisfactorio debe ir siempre acompañado de etapas de suficiente descanso. Hay que evitar a toda costa la realización de ejercicio físico a diario y más si nos encontramos en una fase en la que tratamos de recuperar la forma. Practicar deporte o cualquier actividad física alternando con el descanso es la mejor manera de sentirnos mejor y notar los efectos de la recuperación. Así también ayudaremos a disminuir la aparición de las temidas agujetas.

El ejercicio físico de baja intensidad es una buena manera de empezar a recuperar fuerza y resistencia

¡Disfrutar!

Es el consejo más importante. El deporte ha de ser visto como una actividad agradable y reconfortante, nunca como un esfuerzo. Solo de esta manera alcanzaremos la motivación que nos animará a seguir intentándolo y valorar de una forma más positiva los resultados obtenidos. Además, en los deportes de equipo, el compañerismo está presente, un factor que también ayuda a dar lo mejor de uno mismo por el bien del equipo.