Inevitablemente, el mes de septiembre marca el retorno de las vacaciones, la vuelta a las clases y a la jornada laboral. Tras unas semanas de relax y de prestar algo menos de atención a la alimentación o al ejercicio físico, ha llegado la hora de retomar estos buenos hábitos a los que estábamos acostumbrado antes del inicio del verano, para que podamos seguir manteniendo una salud óptima, tanto física como mental.

En este post, desde la Copa COVAP queremos incidir en tres bloques fundamentales en los que debemos incidir para volver a disfrutar de ese equilibrio. Se trata de la alimentación, del ejercicio físico y el sueño. ¡Vamos a verlo!

 

La alimentación

Tras un mes de agosto en el que quizás hemos dejado un poco descuidada nuestra figura al tener más tiempo libre para comer fuera de casa ya sea en el campo, en restaurantes, en playas o piscinas, es hora de retomar las buenas costumbres. En este sentido, deberemos optar por hidratarnos a base de agua desechando los refrescos, bebidas energéticas y azucaradas, las bebidas alcohólicas… Solo ofrecen calorías vacías, sin ningún aporte nutricional, y tienen un alto contenido en azúcar, lo que es muy perjudicial para el organismo y un vehículo ideal para fomentar la obesidad, especialmente en el caso de los más pequeños.

A la hora de desayunar, recuerda que lo ideal es la combinación lácteos + cereales + fruta. Por ejemplo un vaso de leche con pan integral, aceite y pavo y un plátano; o un bol de yogur, cereales integrales o avena y fresas. ¡Hay un mundo de posibilidades diferentes con esta combinación!

Recuerda también reducir o eliminar el consumo de platos ultracongelados y optar por alimentos naturales, con un mayor aporte de verduras, legumbres, carne… frente a bollería industrial o ultraprocesados.

El ejercicio físico

Si la escuela, el instituto o el lugar de trabajo están cerca del domicilio, es muy recomendable realizar el camino andando o en bicicleta, así podemos combatir el sedentarismo, al igual que, en caso de vivir en plantas superiores, subir o bajar las escaleras frente a tomar el ascensor. Estos pequeños ejercicios nos ayudarán a mantener una circulación adecuada.

Además, en el caso de los más pequeños, es ideal que en los tiempos de recreo los aprovechen para jugar o pasear por el patio. Al menos unos minutos para estirar las piernas antes de volver a entrar en clase.

Otra genial idea para incorporar el ejercicio físico diario en edades infantiles son las actividades extraescolares en las que se realicen prácticas deportivas, o establecer una sencilla rutina en casa con elementos propios del hogar como sillas, palos de fregona, botellas de agua o briks de leche…

El sueño

Por su parte, la gestión del sueño es otra de las claves para que tanto niños como mayores puedan rendir en el colegio o instituto como en la universidad o en el trabajo, respectivamente. Para ello, es muy recomendable adelantar paulatinamente la hora de dormir para descansar por más tiempo.

También es aconsejable cenar de manera completa, aunque ligera, con el objetivo de evitar digestiones pesadas y, de esa manera, mejorar la calidad del sueño.

Al igual que adelantamos la hora de dormir, podemos adelantar poco a poco la hora en que suena la alarma que nos marca el inicio del día. Así eliminaremos las prisas y podremos desayunar de manera adecuada.

Por último, el ejercicio físico también entra en sintonía con el sueño. El deporte y las actividades físicas contribuyen a reducir el estrés y mejorar el sueño, haciendo que durante el día estemos más agotados, descansemos adecuadamente y estemos listos para, cuando nos levantemos, empezar el día con energía.

¿Pones en práctica algunos hábitos saludables que retomas en la época de la vuelta al cole? ¡Déjanos tu comentario!